Cada viernes al volver del trabajo, la misma sensación, el mismo sentimiento, casi hasta el mismo olor. Sabéis no? los fines de semana huelen distintos a los días laborables; puede que sea porque la gente no camina con el fin de llegar, sino con el fin de pasear, no se va tan rápido como entre semana. Entre semana hay más gente en la ciudad, y eso se nota. Me gusta el fin de semana, pero casi me gusta más el viernes: porque ya casi se respira el fin de semana.
Y es que el bus me deja al lado de Stazione Centrale, lugar de encuentros y despedidas -más en viernes y domingo. Y es que vivo cerca de la Centrale, y cada fin de semana tengo ese sentimiento. No sabría como definirlo; si lo defino como crónica de una vuelta anunciada es como si los que vienen de fin de semana no vengan pensando en disfrutar del mismo, parece como que vayan a estar pensando todo el dia en que tienen que volver en domingo. Así que mejor no lo defino. Y es que si te vienen a ver aquí en Milano, normalmente vienen en viernes y se van el domingo.
Como la familia de Lili, a la que hemos conocido este fin de semana. Lili: tienes una familia muy enrollada, me ha encantado conocerlos a todos.
Ahora que lo pienso, creo que nombro la Stazione Centrale por lo menos un montón de veces a la semana. Puede que sea porque vivo cerca o simplemente porque tiene algo especial.
Un dia de estos seré yo el que suba al bus para ir a Barcelona, pero yo iré en jueves para no volver en domingo, volver en lunes.
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